¿Cómo se calcula la cuota de una hipoteca?
Con la fórmula del sistema francés: cuota = C · i / (1 − (1+i)⁻ⁿ), donde i es el interés mensual (el anual dividido entre 12) y n el número total de meses. La cuota es siempre la misma, pero al principio casi todo lo que pagas son intereses.
¿Por qué al principio apenas amortizo capital?
Porque los intereses se calculan cada mes sobre el capital que aún debes, y al principio debes casi todo. En una hipoteca a 30 años, los primeros años más del 60 % de cada cuota se va en intereses. La proporción se invierte con el tiempo.
¿Cuánta hipoteca me puedo permitir?
Los bancos miran que la suma de tus cuotas no pase del 30–35 % de tus ingresos netos. Y financian como máximo el 80 % del valor de tasación, así que necesitas el 20 % de entrada más los gastos ahorrados.
¿Qué gastos tiene comprar además de la hipoteca?
Entre un 10 % y un 12 % del precio: impuestos (ITP en usada, IVA + AJD en obra nueva), notaría, registro, gestoría y tasación. El banco no los financia.
¿Es mejor tipo fijo o variable?
El fijo te da la misma cuota toda la vida del préstamo: pagas algo más a cambio de no tener sorpresas. El variable se revisa según el euríbor, puede bajar pero también subir. Si una subida te ahogaría, el fijo compra tranquilidad.
¿Compensa amortizar anticipadamente?
Casi siempre, y cuanto antes mejor. Puedes reducir cuota (pagas menos cada mes) o reducir plazo (acabas antes). Reducir plazo ahorra bastante más dinero; reducir cuota da más aire mensual.
¿Este cálculo es el que me dará el banco?
La cuota se aproxima mucho, porque la fórmula es la misma. Pero la oferta real incluye seguros vinculados, comisiones y la TAE, que es el coste total. Úsalo para hacerte una idea y comparar, no como oferta vinculante.
¿Guardáis los datos que introduzco?
No. Todo el cálculo ocurre en tu navegador: las cifras no se envían a ningún servidor y desaparecen al cerrar la página.